Española envía importante mensaje a todos los cubanos

Española envía importante mensaje a todos los cubanos
Foto de redes

La internauta española que se identifica en las redes sociales con el nombre de Massiel Rubio Hernández escribió un mensaje específicamente para los cubanos de la isla.

Sus palabras llegan en medio de una compleja situación epidemiológica a nivel mundial, de ahí que pide que las lean hasta el final

Cubita Now reproduce a continuación, de manera íntegra, el texto:

𝗧𝗼𝗺𝗮𝘁𝗲 𝘂𝗻𝗼𝘀 𝗺𝗶𝗻𝘂𝘁𝗼𝘀 𝘆 𝗹𝗲𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗺𝗲𝗻𝘀𝗮𝗷𝗲

Para mis amigos cubanos, para mi familia, para toda Cuba.

Madrid, 19 de marzo, 8vo día de cuarentena.

Sí, nosotros, como ustedes, también creímos que era cosa de unos días. Pero los días siguieron pasando, y la gente siguió enfermando.

Sí, nosotros también pensamos que par de casos serían controlables, pero los casos se siguieron multiplicando y los hospitales llenándose y esto se sigue yendo de las manos.

Sí, nosotros también llamamos paranoicos y alarmistas a unos cuantos, y nos reímos un poco de la mascarilla, de los guantes, de los que se negaban a compartir y a salir, de los chinos y su cierre de negocios, pero ahora imitamos a los alarmistas en su constante búsqueda de información efectiva y nos cubrimos manos y cara sin querer tocar siquiera la fruta del mercado o los tanques de la basura como esos paranoicos admirables que hoy están salvando vidas sin saberlo.

Sí, nosotros también dejamos abiertos los aeropuertos, las carreteras, y dejamos que la gente fuera libre, porque había que decir no a la segregación, pero ahora ya somos, a esta hora, 17 147 contagiados y subiendo.

Sí, nosotros también pensamos que teníamos una gran sanidad pública, gratuita y universal, que haría frente a la situación, pero hoy han dado la noticia de que las salas de terapia están llenas, de que no hay suficientes pruebas para todos, de que hay que priorizar a algunos sobre otros, de que los médicos y enfermeros enferman, de que no hay personal suficiente, de que no alcanzan los respiradores.

Sí, nosotros también seguimos en la calle hasta hace solo una semana, seguimos en clases, en bares, con nuestros amigos, hasta se hizo una marcha y un montón de reuniones, y ahora no hacemos más que pensar qué habría sucedido si hubiéramos actuado distinto a tiempo. Y aplaudimos en los balcones, y le tenemos envidia al vecino del perro, y encendemos luces por aquellos que lloran por sus fallecidos, y hacemos turnos para la compra, y nos cuidamos unos a otros.

Sí, nosotros también pensamos que la enfermedad afectaría solo a los más viejos, a unos poquísimos, hasta que el 4% de gente menor de 60 años infestada empezó a morir, y los mayores tenían nombre, y eran los abuelos de alguien, los padres de alguien, y murieron 17 ancianos en una sola residencia, y recogieron a una madre en recuperación de cáncer infestada por su hijo, a un vecino que veíamos todas las mañanas, al niño asmático con parálisis, a la chica epiléptica, al maratonista, y no los vimos volver.

Nosotros pensamos que la mayoría estaríamos bien, y ahora se empiezan a dar las noticias de las secuelas en recuperados.

Sí, nosotros también hicimos chistes, muchos, y seguimos haciéndolos para paliar el aburrimiento y también el miedo de los más de 700 muertos en este territorio, y los casi 10 mil en el mundo a día de hoy, que serán miles más al final de esta cruzada que no sabemos cuándo acabará.

Sí, nosotros también pensamos que los que mandan sabrían qué hacer, pero hoy criticamos al gobierno por no ser cada vez más duros en sus medidas, por no ayudar más a la gente que se ha quedado sola, sin trabajo, sin recursos, muriendo aislados de los suyos, por dejar entrar en residencias el virus, por no responder al teléfono de emergencia, por no hacer controles.

Sí, nosotros también estamos aprendiendo muchas cosas de lo que está sucediendo, y, además, estamos preocupados por los nuestros del otro lado del mundo, mucho, ¿y ustedes?

Massiel Rubio Hernández.